El crecimiento intrauterino retardado (CIUR), a veces llamado restricción del crecimiento intrauterino (RCIU), es una condición en la que un feto no crece a un ritmo normal en el útero durante el embarazo. Esto significa que el bebé es más pequeño de lo esperado para la etapa de gestación en la que se encuentra.

Esta condición puede deberse a diversas causas, como problemas en la placenta, insuficiencia de flujo sanguíneo, malnutrición materna, o factores genéticos, entre otros. Puede aumentar el riesgo de complicaciones para el bebé, como problemas de salud al nacer, dificultades para mantener la temperatura corporal, bajo peso al nacer y problemas de desarrollo.

Por lo tanto, se monitoriza de cerca durante el embarazo, y en algunos casos, se toman medidas para garantizar el bienestar del bebé, como la atención médica especializada o el parto prematuro, si es necesario para su salud.