La esterilidad primaria se refiere a la incapacidad de una pareja para lograr un embarazo a lo largo de un período sustancial de tiempo sin haber tenido nunca una gestación previa. Para diagnosticar la esterilidad primaria, se considera que una pareja es estéril cuando ha mantenido relaciones sexuales de forma regular sin protección durante más de un año y no ha conseguido un embarazo.

Es esencial investigar la causa potencial de la esterilidad primaria y determinar si la razón de la falta de concepción afecta a uno o ambos miembros de la pareja. En general, los factores que pueden contribuir a la infertilidad primaria son diversos y pueden incluir:

  • Alteraciones hormonales: Desequilibrios hormonales en cualquiera de los miembros de la pareja pueden afectar la capacidad de concebir. Esto puede incluir problemas con la ovulación en la mujer o con la producción de espermatozoides en el hombre.
  • Mala calidad seminal: La calidad del semen del hombre, que incluye la cantidad y movilidad de los espermatozoides, es un factor crucial en la capacidad de fecundación.
  • Alteraciones ováricas: Problemas en los ovarios de la mujer, como quistes o trastornos hormonales, pueden dificultar la concepción.
  • Factores tubáricos: Alteraciones en las trompas de Falopio, como obstrucciones o daños, pueden dificultar la fertilización del óvulo por el espermatozoide.
  • Causas genéticas: Anomalías genéticas pueden afectar la fertilidad de uno o ambos miembros de la pareja.

Es importante realizar pruebas y evaluaciones médicas para determinar la causa subyacente de la esterilidad primaria y, a partir de ahí, considerar las opciones de tratamiento disponibles para abordar el problema y ayudar a la pareja a concebir un hijo si es posible.