Los estrógenos son hormonas sexuales esteroides que se encuentran principalmente en las mujeres y tienen diversas funciones en el organismo. Se dividen en tres tipos principales:

  1. Estradiol (E2): Es el estrógeno más abundante en el cuerpo de la mujer durante su vida reproductiva. Se sintetiza a partir de la testosterona.
  2. Estrona (E1): Se deriva de la hormona progesterona y se encuentra en menor cantidad en el organismo.
  3. Estriol (E3): Es especialmente relevante durante el embarazo y se obtiene a partir de la androsterona. Su medición proporciona información sobre el estado del feto y de la placenta.

Además de los estrógenos naturales, existen estrógenos semisintéticos o sintéticos, como el etinilestradiol y mestranol, que se utilizan en anticonceptivos orales.

Las funciones de los estrógenos incluyen:

  • Desarrollo de los órganos sexuales femeninos y caracteres sexuales secundarios.
  • Regulación del ciclo menstrual.
  • Fortalecimiento de los huesos y prevención de la osteoporosis.
  • Mejora del aspecto de la piel, uñas y cabello.
  • Participación en el metabolismo de las grasas, contribuyendo al funcionamiento del sistema cardiovascular.
  • Influencia en el comportamiento emocional y la función cerebral.

El nivel de estrógenos en una mujer es estable durante su vida reproductiva, pero disminuye significativamente durante la menopausia, lo que puede causar síntomas como sofocos y sequedad vaginal.

Los análisis de sangre para determinar los niveles de estrógenos son comunes en la evaluación de la fertilidad en hombres y mujeres. Los valores normales de estradiol en mujeres fértil varían entre 27 y 161 pg/ml aproximadamente. En hombres, los niveles de estrógenos normales oscilan entre 10 y 37 pg/ml.

Tanto niveles bajos como altos de estrógenos pueden indicar diversos trastornos, como la menopausia precoz, el síndrome de ovario poliquístico, tumores o trastornos de la alimentación, entre otros.

Los fármacos con estrógenos se utilizan en diversas terapias, desde la anticoncepción hormonal hasta el tratamiento de la menopausia. También son fundamentales en la reproducción asistida, donde se emplean para promover el crecimiento del endometrio en preparación para la transferencia de embriones, como en el tratamiento de fecundación in vitro (FIV).