La hCG es una hormona que se produce en el cuerpo durante el embarazo, específicamente por las células que rodean al embrión en desarrollo y forman la placenta. Su nombre “gonadotropina coriónica” proviene del hecho de que es producida en la corona o tejido circundante al embrión en desarrollo.

Función Principal:
La hCG desempeña un papel crucial en las primeras etapas del embarazo. Su función principal es mantener el cuerpo lúteo, que es lo que queda del folículo ovárico después de la ovulación. El cuerpo lúteo produce progesterona, que es esencial para mantener el revestimiento uterino y proporcionar un ambiente adecuado para el desarrollo del embrión.

Detección del Embarazo:
La hCG es la hormona que se detecta en las pruebas de embarazo. Cuando una persona queda embarazada, los niveles de hCG en su sangre y orina aumentan gradualmente. Esto es lo que permite que las pruebas de embarazo detecten la presencia de la hormona, confirmando así el embarazo.

Variaciones de Niveles:
Durante las primeras semanas del embarazo, los niveles de hCG aumentan rápidamente. Esto es parte de lo que provoca los síntomas tempranos del embarazo, como náuseas y aumento de la sensibilidad en los senos. A medida que el embarazo avanza, los niveles de hCG generalmente disminuyen, ya que la placenta se desarrolla y comienza a producir otras hormonas.

Importancia Clínica:
La medición de los niveles de hCG es útil para verificar el progreso del embarazo y puede utilizarse para evaluar la salud del embrión. Los niveles anormales de hCG pueden indicar problemas en el embarazo, como un embarazo ectópico o un posible aborto.

En resumen, la hormona hCG es esencial para el mantenimiento del embarazo temprano y se utiliza para confirmar el embarazo en pruebas de embarazo. Además, es un marcador importante en el seguimiento del progreso del embarazo y puede indicar posibles complicaciones si sus niveles no son los esperados.