La listeriosis es una infección bacteriana que suele transmitirse por los alimentos contaminados por la bacteria Listeria monocytogenes que puede sobrevivir a la refrigeración y a la congelación.

El contagio por listeriosis puede tener consecuencias muy graves en las mujeres embarazadas, ya que ocasiona problemas congénitos en el feto. Normalmente, esta infección se contrae al consumir alimentos mal procesados, sobre todo fiambres, vegetales crudos y productos lácteos sin pasteurizar.

La listeriosis cobra especial importancia durante el embarazo, ya que la bacteria puede transmitirse al feto a través de la placenta y causar problemas muy graves en su desarrollo o incluso un aborto. Además de las embarazadas, las personas con el sistema inmune debilitado también pueden sufrir complicaciones muy graves.

Síntomas de la Listeriosis:

En muchas ocasiones, la listeriosis puede confundirse con el virus de la gripe, ya que tienen síntomas muy similares:

Dolor de cabeza.

Dolor muscular.

Fiebre.

Náuseas o diarrea.

No obstante, alrededor del 30% de las infecciones de listeriosis son asintomáticas, lo cual dificulta su diagnóstico. Además, el tiempo de incubación de la listeriosis es muy amplio y varía entre 1 y 90 días. Por ello, la persona afectada puede tener síntomas a los pocos días después de comer los alimentos contaminados o no sentir nada hasta haber pasado uno o dos meses.

La Listeriosis es una enfermedad relativamente rara pero grave en personas con sistemas inmunológicos debilitados, como ancianos, recién nacidos, mujeres embarazadas y personas con enfermedades crónicas.

Los síntomas de la Listeriosis pueden variar, pero comúnmente incluyen fiebre, dolores musculares, náuseas y diarrea. En casos más graves, la infección puede propagarse a otras partes del cuerpo, causando síntomas más severos y potencialmente fatales. Además, en mujeres embarazadas, la Listeriosis puede llevar a complicaciones como abortos espontáneos o parto prematuro.

Para prevenir la Listeriosis, es importante seguir prácticas de seguridad alimentaria, como cocinar bien los alimentos de origen animal, evitar el consumo de productos lácteos sin pasteurizar y mantener una buena higiene personal y en la cocina. En caso de presentar síntomas de Listeriosis, se debe buscar atención médica de inmediato, especialmente si se pertenece a un grupo de alto riesgo.

El tratamiento generalmente implica el uso de antibióticos.