El meconio es la primera deposición o evacuación intestinal del recién nacido. Es una sustancia de color verde oscuro o negro, pegajosa y de consistencia espesa. El meconio está compuesto por materiales que el bebé ha ingerido mientras estaba en el útero, como células muertas de la piel, líquido amniótico, bilis, mucosidad y otros productos de desecho.

El meconio suele ser expulsado por el bebé dentro de las primeras 24 a 48 horas después del nacimiento. Sin embargo, en algunos casos, el bebé puede expulsar meconio antes del nacimiento, lo que se conoce como meconio fetal. Esto puede ocurrir si el bebé ha experimentado estrés o sufrimiento fetal durante el embarazo o el parto.

Cuando el meconio se expulsa antes del nacimiento, puede mezclarse con el líquido amniótico y ser inhalado por el bebé en sus pulmones durante el parto. Esta inhalación de meconio puede causar complicaciones respiratorias en el recién nacido, como neumonía por aspiración de meconio. Por lo tanto, si se observa meconio en el líquido amniótico durante el parto, se tomarán precauciones adicionales para garantizar una adecuada atención y evaluación del bebé después del nacimiento.

Una vez que el bebé ha eliminado el meconio, las deposiciones posteriores se vuelven de color amarillo o dorado, más líquidas y menos pegajosas. Esto indica que el sistema digestivo del bebé está funcionando correctamente y está procesando la leche materna o la fórmula adecuadamente.