En el caso de las parejas de mujeres, existe una variante del tratamiento de fecundación in vitro denominada método ROPA (Recepción de Óvulos de la Pareja), que consiste en obtener los óvulos de una de las mujeres, los cuales se fecundan con el semen procedente de un banco de donantes. Los embriones generados se transfieren al útero de la segunda mujer, es decir, de la que no ha aportado los óvulos. Por tanto, el método ROPA es igual que una FIV normal, pero teniendo en cuenta que ambas mujeres participan en el proceso.

Normalmente, se recomienda que la mujer que vaya a aportar los óvulos sea la más joven, ya que la calidad de los óvulos disminuye con la edad (especialmente a partir de los 35 años). Además, es fundamental que esta mujer tenga una buena reserva ovárica.

Por otro lado, es recomendable que la mujer donante de los óvulos se realice análisis genéticos como el cariotipo.

Por su parte, la mujer que vaya a gestar en el método ROPA deberá tener una cavidad uterina normal, sin malformaciones que puedan afectar a la gestación y desarrollo embrionario.

También se recomienda que la madre gestante no tenga ninguna enfermedad que pueda impedir llevar el embarazo a término, como trombofilias o enfermedades autoinmunes. De ser así, las probabilidades de éxito del tratamiento se verían comprometidas.

Para poder llevar a cabo el método ROPA, se establece un requisito fundamental: el matrimonio. No es suficiente con ser pareja de hecho para iniciar un método ROPA. Si las mujeres no están casadas, el método ROPA se consideraría una donación de óvulos abierta, algo totalmente prohibido en España, ya que la donación de gametos (óvulos o esperma) debe ser anónima.

Por el contrario, en los casos en que se opte por la inseminación artificial con semen de donante (IAD) o la FIV convencional, sin ROPA, no será necesario el matrimonio. Sin embargo, estar casadas sí que puede facilitar el proceso de inscripción del bebé con dos madres en el Registro Civil.