La obstrucción tubárica se refiere a una condición en la que las trompas de Falopio, también conocidas como tubas uterinas, están bloqueadas o obstruidas. 

Existen varios tipos de obstrucción tubárica, y las causas pueden ser diversas, incluyendo:

  1. Obstrucción mecánica: Esto puede deberse a cicatrices o adherencias en las trompas, generalmente como resultado de infecciones previas, cirugía pélvica o enfermedades inflamatorias, como la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP).
  2. Obstrucción funcional: En algunos casos, las trompas pueden no funcionar correctamente sin que haya una obstrucción física. Esto puede deberse a trastornos en el movimiento ciliar o en la contracción muscular de las trompas, lo que dificulta el transporte de óvulos y espermatozoides.
  3. Obstrucción bilateral: Cuando ambas trompas están bloqueadas.

La obstrucción tubárica puede ser una causa importante de infertilidad en las mujeres, ya que dificulta el paso de óvulos y espermatozoides, lo que dificulta la fertilización y el transporte del embrión hacia el útero. Esta condición generalmente no presenta síntomas evidentes y, a menudo, se descubre cuando una mujer tiene dificultades para concebir y se somete a pruebas de fertilidad.

El diagnóstico de obstrucción tubárica se realiza a través de pruebas como la histerosalpingografía, que implica el uso de un medio de contraste y rayos X para evaluar la permeabilidad de las trompas. También se utilizan métodos más modernos, como la histerosalpingosonografía (HSSG), que utiliza ecografía en lugar de rayos X.

El tratamiento de la obstrucción tubárica depende de la causa y la gravedad. En algunos casos, se pueden recetar antibióticos si la obstrucción se debe a una infección. Para obstrucciones más graves o irreversibles, es posible que se requiera cirugía laparoscópica para despejar o reparar las trompas, aunque esto no garantiza un embarazo inmediato y puede aumentar el riesgo de embarazo ectópico.

En situaciones donde la obstrucción tubárica no se puede solucionar, las parejas a menudo recurren a tratamientos de reproducción asistida, como la inseminación artificial o la fecundación in vitro (FIV), para concebir. En última instancia, se puede considerar la extirpación de las trompas en una salpingectomía si es necesario, pero aún es posible buscar un embarazo mediante FIV.