Se refiere a la presencia de una cantidad anormalmente baja de líquido amniótico durante el embarazo. Esto puede deberse a varias causas, como un embarazo postérmino, ruptura prematura de las membranas, problemas en la placenta, problemas maternos, embarazo múltiple, alteraciones fetales o ciertos medicamentos. Los riesgos asociados incluyen malformaciones fetales, aborto espontáneo, parto prematuro, entre otros. El tratamiento puede implicar un seguimiento más cercano del embarazo y, en casos graves, la inducción del parto.

El oligohidramnios es más grave si ocurre en las primeras etapas del embarazo, ya que esto puede afectar la formación de órganos del feto.