Un parto natural es el que transcurre sin intervenciones médicas o con una intervención mínima, por vía vaginal. En este tipo de parto, se busca permitir que el proceso biológico del parto se desarrolle de manera natural, sin la administración de medicamentos como la epidural o la inducción del parto.

Debido al aumento de los partos por cesárea, actualmente se llama parto natural al parto vaginal ya sea con o sin anestesia, por lo que es común hablar de parto natural, parto vaginal y parto normal como lo mismo.

Consta de tres etapas:

  • Dilatación. Desde el inicio de las contracciones hasta el descenso de la cabeza por el canal del parto.
  • Expulsivo. Cuando se completa la dilatación, que se corresponde a unos 10 cm, es el momento de empujar hasta que el bebé salga completamente.
  • Alumbramiento. La tercera fase del parto se refiere a la expulsión de la placenta y las membranas ovulares. Aunque a menudo se utiliza como sinónimo de la conclusión del parto, en realidad, no termina hasta que estos elementos se han expulsado. La placenta se desprende del útero, lo que es un proceso delicado debido a la gran cantidad de sangre que recibe. Tras el desprendimiento de la placenta, el útero se contrae fuertemente para prevenir el sangrado. En algunos casos, la placenta puede no salir fácilmente, lo que puede dar lugar a hemorragias postparto, una complicación que puede llegar a ser grave.