Es una complicación del embarazo que se presenta como una triada de síntomas: anemia hemolítica, elevación de las enzimas hepáticas y trombocitopenia.

Esta patología es considerada una variante de la preeclampsia y, al igual que ésta, aparece generalmente al final del embarazo, es decir, en el tercer trimestre.

Los factores de riesgo son: 

  • Embarazo previo con síndrome de HELLP.
  • Hipertensión arterial.
  • Multíparas.
  • Grupo étnico caucásico.
  • Embarazo a temprana edad o en la adolescencia.

La tasa de mortalidad del HELLP es cercana al 25% y, por ello, es fundamental que las embarazadas sepan de este síndrome y conozcan los síntomas.